Armando un itinerario por Japón

Armando un itinerario por Japón

Armar un itinerario nunca es una tarea sencilla y menos aún cuando el destino es lejano y conocemos poco de él como puede ser el caso de Japón. Entonces, ¿por dónde empezar?

VUELOS

Cuando tengo que organizar un itinerario, generalmente lo primero que busco es la conexión aérea entre mi ciudad y el lugar que quiero visitar. En este caso, lo primero que hice fue buscar vuelos entre Madrid y Japón. Pero, ¿a qué ciudad de Japón me convenía llegar? Por lo general, las capitales son las ciudades que mejores conexiones aéreas ofrecen, pero no es el único aspecto que hay que tener en cuenta. Yo suelo considerar mucho la geografía del lugar. Esto quiere decir mirar el mapa, ubicar algunos de los sitios que me interesaría visitar y ver si la capital es efectivamente el mejor lugar para llegar (suele serlo, pero no siempre).

Por otra parte, aunque generalmente no es la opción más barata, en ocasiones suele ser conveniente llegar a un aeropuerto al comienzo de nuestras vacaciones, pero volver a casa volando desde otra ciudad. ¿Por qué? Porque de esta manera evitamos el itinerario circular o tener que desandar nuestro camino. Se los pongo de manera gráfica.

Itinerario circular
Itinerario circular
Itinerario no circular
Itinerario no circular

Como pueden ver, en un itinerario no circular no perdemos tiempo volviendo sobre nuestros propios pasos, pero, insisto, es probable que esto nos cueste más dinero ya que planificar un puente aéreo a tres puntas suele costar más que un tradicional ida y vuelta entre dos aeropuertos.

Un aspecto importante que hay que tener en cuenta en caso de elegir Tokio como ciudad de entrada. Tokio cuenta con dos aeropuertos internacionales: Narita y Haneda. Puede suceder que tu vuelo de entrada a Japón llegue a uno de los dos aeropuertos y que el de salida opera desde el otro: a mí me pasó y eso que volaba exactamente con la misma aerolínea a la ida y a la vuelta (Emirates en este caso).

¿QUÉ CIUDADES VISITAR?

Una vez que tenemos el aeropuerto de entrada y el de salida, es hora de elegir las ciudades que queremos visitar. Sin embargo, en el caso de Japón primero hay que hacer otra elección: ¿cuál de todas las islas vamos a visitar? Japón es un archipiélago que cuenta con más de 6000 islas. ¡Sí, 6000! No obstante, las principales son apenas cuatro: Honshu (la más grande de todas y que se encuentra en el centro del país), Hokkaido (la segunda por extensión en el Norte), Kyūshū (tercera en superficie ubicada en el Sur) y Shikoku (cuarta más grande del país).

Personalmente, creo que en una primera visita a Japón es fundamental elegir una sola de estas islas para recorrer. La elegida suele ser Honshu por varios motivos: es la más grande, aquí se encuentran algunas de las ciudades principales como Tokio, Kioto y Osaka y además es la mejor conectada con otros países. En mi viaje, yo opté por conocer las principales ciudades de Honshu y cruzar brevemente a la encantadora isla de Miyajima. Debo reconocer que me quedé con ganas de conocer la isla de Hokkaido y la de Okinawa.

Pero Honshu ofrece todo lo que un viajero principiante por tierras niponas quiere ver: templos, zonas naturales increíbles, ciudades modernas y esos rincones secretos que hacen que un viaje sea especial.

Yo elegí las ciudades que iba a visitar basándome en recomendaciones de amigos que habían visitado el país anteriormente, guías de viaje, blogs, videos, pero también ponderando cómo iba a trasladarme de un lado a otro.

La ruta finalmente quedó así: Tokio, Kioto, Nara, Osaka, Miyajima, Kamakura, Minakami y regreso a Tokio.

Les cuento muy brevemente sobre cada lugar (ya haré un post más detallado sobre qué ver y qué hacer en cada ciudad). Tokio es una mega metrópolis de esas inabarcables en una primera visita: es gigante, hay mucha gente y miles de sitios para visitar. Vayas a donde vayas, te vas a quedar maravillado.

Kioto es una ciudad más pequeña que Tokio y la gran diferencia es que tiene mucha menos población: en la capital hay más de 13 millones, mientras que en Kioto un millón y medio. Esto quiere decir que es una ciudad mucho menos caótica, a la vez que muy pintoresca.

Nara fue una escapada de un día que valió mucho la pena: nos fuimos alejando cada vez más de las grandes urbes para llegar a una ciudad pequeña donde destaca el hermoso templo Tōdai-ji que es la construcción de madera más grande del mundo y que cuenta con la estatua de Buda más grande del país. Además, es una ciudad donde vas a encontrar cientos de cervatillos merodeando por las calles y acercándose a cualquiera que tenga algo de comida para ofrecerles.

Osaka fue una de las grandes sorpresas del viaje. Si soy sincero, no esperaba mucho de la ciudad. Hay quienes la consideran la capital gastronómica de Japón, pero a mí lo que me maravilló fueron dos zonas en concreto: el barrio retro-futurista de Shinsekai y el Dotonbori, una avenida que cuenta con un canal central por donde navegan barcos bajo el resplandor de las pantallas LED de los edificios aledaños. Pasé apenas un día entero en la ciudad, pero me dieron ganas de quedarme a explorar un poco más a fondo. 

Miyajima fue uno de los caprichos del viaje. Es una isla de la prefectura de Hiroshima (se encuentra justo en frente de la ciudad homónima) y es un lugar de veraneo encantador en el que nos hospedamos en un ryokan y salimos a pasear disfrutando de hermosas vistas y agasajandonos con los deliciosos momiji manju, unas galletas rellenas de sirope de arce típicas de la isla.

Kamakura, debo admitir, es lo que menos me gustó de todo el itinerario. Es una de las playas que suelen visitar los tokiotas y cuenta con la segunda estatua de buda más grande de todo Japón. Además, nuestra visita estuvo marcada por un “ataque” de un águila que me robó un pedazo de comida en la playa. Al parecer esto es bastante común porque vi que en las entradas a las playas hay carteles que advierten sobre las águilas ladronas. Debo admitir que el águila no me lastimó, ni me dejó un rasguño: con muchísima destreza y gran velocidad en una fracción de segundos pasó volando muy cerca de mi mano y con una de sus garras me robó el pedazo de croqueta que tenía en la mano.

Minakami, a unos 180 kilómetros de Tokio, fue otro capricho. Allí pasamos un día entero en un onsen: unas termas tradicionales con un típico albergue japonés donde nos atendieron de maravilla.

 

TRANSPORTE

Para ir de una ciudad a otra, el medio de transporte por excelencia en Japón es el tren. Nosotros compramos un pase de tren, el Japan Railway Pass, que nos facilitó todos los traslados. Funciona de una forma muy similar a los pases de tren Eurail e Interrail que se pueden comprar para recorrer Europa y simplifican mucho este aspecto del viaje.

Además, en ciertas ocasiones, este pase también nos permite tomar ciertos trenes urbanos. 

Creo que lo mejor de este pase es la posibilidad de utilizar los trenes bala conocidos como Shinkansen que reducen el tiempo de viaje muchísimo en comparación con los trenes tradicionales y los buses. Prometo un post más detallado sobre viajar en tren por Japón.

Dentro de las ciudades, las redes de transporte urbano suelen estar muy desarrolladas y se puede llegar prácticamente a cualquier lado utilizando el transporte público, pero es normal desorientarse un poco en las grandes ciudades, en especial en Tokio, a la hora de tomar el metro o el tren urbano. Recomiendo muchísimo contar con una tarjeta SIM con datos para navegar por internet para poder solventar este tipo de obstáculos.

 

HOSPEDAJES

Este fue uno de los aspectos que más disfruté a la hora de organizar el viaje. La variedad de lugares para hospedarse que hay en Japón es impresionante. Desde hoteles convencionales hasta los famosos hoteles cápsula, pasando por hostels futuristas, tradicionales y, por supuesto, los hermosos ryokan. 

En mi caso, decidí hacer un combinado de casi todos ellos por dos motivos: el primero es que Japón no es un destino barato, así que por cada capricho que nos dábamos con algún hospedaje particular, había que compensarlo con uno barato. El segundo, claro está, es que queríamos experimentar la variedad que este país ofrece.

También prometo un post específico desglosando más en detalle todos los tipos de alojamiento y en específico los lugares en los que me hospedé, la gran mayoría de ellos para recomendar.

 

MATERIAL DE REFERENCIA

Este post lo armé en base a mi experiencia personal durante mi viaje de 2015, pero como comenté anteriormente, el viaje lo planifiqué basándome en otras fuentes. Les dejo aquí un listado de referencias que yo tomé para planificar el viaje.

Libros que compré antes de ir a Japón

Guía visual Japón El País Aguilar. Barajé diferentes posibilidades de guías de viaje para consultar. A la final, llegaron a final la Guía visual de El País Aguilar y la Lonely Planet. Si por algo ganó la de El País Aguilar es por el aspecto visual (fotos, ilustraciones y colores acompañados por información muy bien organizada en infografías). 

Japonismo. Probablemente el blog en español más importante sobre cultura japonesa y viajes a Japón. Creo que cualquier viajero de hablahispana que quiera ir a Japón va a terminar pasando por este blog porque es, sin duda alguna, el mejor en esta materia.

JTB. Es una agencia de viajes especializada en destinos asiáticos. Yo compré a través de ellos el pase de tren JRP.

‘Manabe Shima’ de Florent Chavouet. Se trata de un cómic de un artista francés que cuenta su experiencia en una pequeña islita japonesa. Me gustó mucho el estilo, la narrativa y el punto de vista de un extranjero sobre una cultura tan fascinante

‘Tokyo Sanpo’ de Florent Chavouet. Es otro cómic de Chavouet que sigue la tónica del anterior, pero esta vez, claro está, toda la narración transcurre en Tokio y eso abre mil ventanas de temas diferentes sobre cómo es vida cotidiana en la capital nipona.

Japón con Jamón. Este canal de YouTube siempre me resultó simpático y lo seguí consultando inclusive después de volver de Japón. Lo llevan adelante una chica japonesa y un chico español que son pareja y lo interesante es que cada uno desde su lado aporta una perspectiva de cómo es la vida en Japón comparada con la vida en España.

Por último, si te queda alguna duda o si tenés alguna pregunta muy específica, me podés dejar un comentario aquí debajo, enviarme un correo a castro@mywaytours.es o un DM a mi Instagram @fabrimyway y prometo contestarte lo antes posible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *